Alexandria

Ir abajo

19032018

Mensaje 

Alexandria





N

ombre: Alyona Alexeyevna von Berezutsk. Edad: 22-23 años. Sexo: Femenino. Sexualidad: Heterosexual. Nacionalidad: Islandesa. Isla: Veles. Grupo: Contribuyente. Profesión o Área: Médica cirujana (general).

I wanted to
go home to be
where you are, But even closer to you, you seem so very far


D


escripción física. — Es ciertamente una mujer de hermosa apariencia, de figura delgada y curvilínea. Es lo suficientemente alta como para sobrepasar la altura promedio en una mujer estadounidense, lo que le otorga a su figura un aire aún más llamativo. Este hecho jamás la ha hecho retractarse de usar tacones. Su vestimenta es siempre impecable y podría decirse que sigue a rajatabla las tendencias de la moda del momento. Jamás le verás utilizar algo vulgar, al contrario, raya en lo elegante.
Es bella. Dulces facciones, mirada franca y suave, de un intenso turquesa. Es la clase de mirada que puede convertirse en la perdición de cualquiera. Pero eso sí, sin importar lo bonita, lo que por siempre llamará la atención es su cabello, el cual naturalmente posee el mismo color de sus ojos. En conciertos importantes, suele teñirlo de otros colores, todos fantasía.
En cuanto a accesorios, los usa rara vez exceptuando las ocasiones en las que toca en vivo, lo mismo en cuanto a maquillaje.
En general, todo en ella invita a que te acerques. Desde su voz hasta los cadenciales y suaves gestos que emplea a la hora de expresarse… no podrás ni resistirte al dulce aroma de su piel o su cabello al acercarte. Aunque la pregunta es... si realmente serás lo suficientemente afortunado de cerrar las distancias con tan única y pura criatura.


D


escripción psicológica. — Trágicamente posee lo que uno llamaría… una personalidad estándar. En un mundo donde personas como ella serían consideradas “imposibles”, aprendió a adaptarse perfectamente. La verdadera Alexandría ciertamente hubiera llamado demasiado la atención si tan solo se hubiese atrevido a mantener su estrambótica psique. Eso o estaría muerta ya.
El primer trato con ella, da a uno la impresión de que es una mujer madura y atrayente. Alguien que se maneja con demasiada calma y serenidad, y cuya paciencia excede los límites. Tiene buen carácter y ríe delicadamente ante el chiste más bobo. Posee sentido del humor, pero siempre del correcto e inofensivo.
En más profundidad, se la puede describir como una mujer de carácter suave, pero que no se amedranta ante los desafíos que cree necesarios de superar. Es además, extremadamente trabajadora y muy dedicada a su profesión. Se maneja con pasión arrasadora en aquél ámbito, y en su mundillo, es bien reconocida por ser una gran artista.
Por naturaleza, es un alma cándida y en extremo amable, solo que tuvo que tuvo que reducir un poco los gestos en extremo bondadosos, pues en muchas ocasiones la muerte le rozó la mejilla con los dedos, todo debido a su innecesario y bondadoso actuar.
Tiene un sentido de la ética y la moral muy arraigados, y no importa lo dulce que sea, o lo encantador de su personalidad, si algo está mal… pues está mal y no va a cambiar de opinión por mucho que le insistas.
Puede pecar se intrépida o mordaz en algunas ocasiones, y cuando no está ocupada siendo la ciudadana modelo, tal vez se atreva a hacer alguna picardía no demasiado grave. Tiene un intelecto un tanto superior a la media, pero este se ve opacado por las emociones que claramente le nublan el juicio en más de una ocasión.
Es un alma muy, muy suave. Compasiva y generosa.



H


istoria y raza. — Siempre recuerdo mi tierra como la más bella de todas. Tanto su gente como el territorio mismo, estuvieron alguna vez colmados de belleza, calma y paz. La naturaleza florecía en cada rincón. A veces me entristece lo distinta que era Amarëa de la tierra de los humanos, donde hay tanta toxicidad y tecnología que hasta me acostumbré a ella. Sin embargo, a veces, cuando cierro los ojos… puedo ver con claridad el gran río que atravesaba la ciudad; puro y cristalino, y también a las distintas criaturas que se acercaban a él, buscando sanar sus males. Siempre fue todo tan sereno… una pena fue que nos persiguiera una gran maldición.
Nosotros los Meilë fuimos siempre una raza que por naturaleza siempre dedicó todos sus esfuerzos a la creación de curas y pócimas que eventualmente podrían sanar variadas enfermedades, incluso a través de las dimensiones y sin importar la raza. De nacimiento, todas nuestras habilidades estaban predispuestas a sanar males menores o más graves dependiendo de la habilidad del ser en cuestión. Pues es un hecho que todo en nuestro ser, desde nuestra apariencia hasta nuestra voz, produce en otras razas un efecto hipnótico y anestésico. Estar a nuestro alrededor puede provocarte la más bella de las sonrisas o suscitar el más hermoso sentimiento. Es como si tuviésemos la capacidad de liberar endorfinas en tu cerebro. En definitiva, somos seres de bien, nacidos para hacer el bien. Puede sonar bonito, puede sonar esperanzador, pero lo cierto es que no todo era maravilloso… también debíamos costear el precio. No siempre suscitamos en el pueblo la mejor de las sensaciones, ya que a veces, en las mentes más perturbadas, provocábamos deseo de posesión u obsesión. Y jamás faltaba quien irrumpiese en nuestro territorio, tomando importantes medicinas por la fuerza. Y porque todos teníamos la capacidad maravillosa de sanar o aliviar, muchos fueron secuestrados o asesinados sin piedad alguna, después de todo, en nuestra sangre quedaba embuída la capacidad de otorgar más vida o directamente sanar una enfermedad mortal si se la usaba toda.
Abaddon terminó el trabajo. Aunque era imposible que los de mi clase resultaran infectados, aún así tuvimos que resistir ante aquella porción de la población que sí podía.
También teníamos que sobrevivir al asedio de los Abaddian, que como una enfermedad se extendieron por todo el territorio. Calificarlo de exterminio no estaría errado del todo, pues criaturas tan perversas solo fueron creadas para causar dolor y destrucción. Irónicamente, como un chiste del destino, los Meilë y los Abaddian parecíamos estar unidos por un hilo invisible, y era en esta particularidad donde recaía nuestra maldición: nuestra naturaleza nos llamaba a buscarles, a ansiar permanecer a su lado. ¿Por qué? No lo sabíamos, pero nos veíamos impulsados a estar en su presencia. Tal vez se debía todo a nuestra cándida naturaleza, que simplemente se rehusaba a ignorar un alma en pena. Cualquiera fuese la razón, la existencia de los Abaddian siempre nos supuso un problema sin solución y una sentencia de muerte segura.
Y así mi alguna vez dulce y apacible tierra, conoció tristemente su fin. Muy pocos de nosotros logramos escapar, acordando tomar caminos separados por motivos de seguridad, pues sabíamos que algunos no correríamos con tanta suerte. Llegamos tan lejos como para decidir viajar a dimensiones distintas, o incluso en el tiempo. Supongo que la mala suerte me persigue, o no soy muy buena eligiendo, pues Abaddon vuelve a irrumpir una vez más en el mundo que logré hacer mío durante los últimos cuarenta años.
Pero eso no me detiene. Tengo una misión: encontrar la cura al mal que azota a la población humana. Erradicar la maldad de sus corazones. La esperanza, solía decir mi esposo, es lo último que se pierde.



EXTRAS

Su más grande pasión es tocar el piano. Es tal vez una de las pianistas más reconocidas en la actualidad. Capaz de interpretar hasta la pieza más desafiante, es considerada una prodigio en su área. Su talento le permite vivir enteramente de eso y es por ello que la mayoría del tiempo goza de tiempo libre.
Su tiempo libre es invertido en la asistencia a obras de caridad o benéficas, a las que no sólo aporta dinero, sino que también su ayuda en persona.
La naturaleza de su raza es un secreto muy bien guardado, y es seguro decir que desde su llegada a la dimensión humana, jamás pronunció en voz alta el nombre de los de su clase ni las capacidades que posee. Su remordimiento recae en todas aquellas veces que deseó curar a alguien pero no lo hizo, temiendo ser descubierta y luego peor, asesinada.
No le gustan los animales, o más bien les tiene miedo cuando no están produciéndole incomodidad. Los animales que existían en su tierra eran muy distintos de los que existen entre los humanos. Aún después de tanto tiempo, sigue escondiéndose a las espaldas de cualquier otra persona cuando ve un perro.
La lluvia le resulta un magnífico misterio, pues en Amarëa no existía esa clase de clima. Podría decirse que allí todo funcionaba de manera distinta.
Desde su llegada a la dimensión humana, ha permanecido muy sola. El.miedo logró aislarle por completo, forzándola a mantener sus relaciones con otras personas al mínimo. Es ciertamente un hecho que pesa sobre su corazón, pues ansía la compañía, la posibilidad de poder contarle a alguien la verdad sobre sí misma, su mundo y sus propósitos. Desea poder tener a alguien a quien tomarle la mano cuando las cosas dan miedo, o cuando su corazón se inquieta ante la.ignorancia de no saber qué pasará en un futuro.
Además del piano, sabe tocar el arpa, aunque ni de cerca de bien de como toca el piano.
Además de manejar perfectamente el inglés, sabe hablar alemán y un poco de japonés.
Sus actividades favoritas incluyen el mirar películas y tomar café, ir de picnic al parque y probablemente comprar montones de ropa.

Procedencia: League of Legends, Sona.

♍️

DRAGONFLY
Admin

Mensajes : 841
Fecha de inscripción : 25/07/2012

Ver perfil de usuario http://burgundydragonfly.foromx.net

Volver arriba Ir abajo

Compartir este artículo en : diggdeliciousredditstumbleuponslashdotyahoogooglelive

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.